14 febrero 2007

ochenta por ciento

Es curioso, ayer escuchaba las propuestas para el 2012 ¡¡¡¡, que gran esfuerzo titánico. Vamos a reducir un veinte por ciento el consumo del alumbrado púlblico para esa fecha y nos vamos a acercar al protocolo de Kioto.

En ese momento se me hizo presente mi afición a la astronomía. Es lógico tener que alejarse de las urbes para poder observar las estrellas. Es complicado, en el caso de Madrid, no es facil encontrar un buen punto de observación a menos de 500.000 centimetros del "Kilometro cero".

Esto a nadie le extraña, a nadie le importa, a nadie le hace pararse a pensar un minuto, el minuto de la nimiendad:

Como peatones andamos mirando pa'lante la mayor parte del tiempo. Las bombillas de las farolas son esféricas. Yo quiero la luz alumbrandome a mí y a mi alrededor coño ¡¡¡, el resto se pierde en el infinito. Bueno, ahora seguir el hilo lógico del ahorro no es muy complicado. Metemos en la cocktelera una bombilla que proyecte la luz a donde debe, unas farolas con la parte superior tapada y el interior aluminizado. Y EL AHORRO DE ENERGIA EN EL ALUMBRADO ES DEL 80% NO DEL 20%